Iniciativa podría derivar en modificaciones a la ley bancaria

Banca busca convertirse en la impulsora del capital de riesgo

"El puntapié inicial" podría dar la banca a la industria del capital de riesgo asociada al financiamiento de la PYME, como planteó el presidente de la Asociación de Bancos, Hernán Somerville, al presentar su agenda de trabajo para 2004.
30 de diciembre de 2003
Fuente: Diario Financiero


A juicio de diversos agentes del sistema financiero la banca perfectamente podría tener una participación mayor para impulsar nuevos proyectos.

No obstante, una iniciativa en ese sentido debería derivar en una modificación a la Ley de Bancos, que actualmente no permite que las entidades bancarias inviertan parte de sus activos en acciones de sociedades anónimas, así como tampoco en cuotas de fondos mutuos accionarios. Sólo les están permitidos aquellos que inviertan en renta fija.

Esta prohibición responde a una herencia de la crisis de 1982, cuando la banca tenía una participación importante en diversas empresas, lo que agravó el colapso del sistema.

La Asociación de Bancos espera que su propuesta, presentada a las autoridades a modo de idea, prenda en marzo junto con la discusión del proyecto de Reforma al Mercado de Capitales II (MKII), donde se incluye el tema del capital de riesgo.

La propuesta apunta a la creación de un fondo de inversión, donde los bancos aportarían una pequeña parte de sus activos, los que complementarían con capital de las AFP y de otros inversionistas institucionales o personas naturales.

Respecto de las competencias de la banca en esta área, Sommerville recordó que tiene "un gran conocimiento y experiencia en todo lo que es manejo de riesgo y conocemos el riesgo de los distintos sectores de la economía porque otorgamos crédito".

Aislar el riesgo

A juicio del gerente general de Finanzas de BancoEstado, Carlos Martabit, sería factible que los bancos participen en la industria de capital de riesgo, a través de cuotas de fondos de inversión. "Me parece una iniciativa interesante, digna de estudiarse para que los bancos puedan adquirir cuotas de fondos de inversión de capital", puntualizó.

Otros agentes del sistema creen que sería factible que los bancos crearan una filial destinada a la industria del capital de riesgo, de manera de no afectar las rentabilidades de los bancos y los índices de Basilea, ya que "en la práctica se trata de una inversión especulativa que ha demostrado ser muy volátil".

La propuesta de Somerville tuvo buena recepción en la Asociación de AFP. Su presidente, Guillermo Arthur, dijo que contribuye a solucionar uno de los principales problemas de estas inversiones: la falta de liquidez.

Y explicó que de los US$ 130 millones emitidos en cuotas de fondos de inversión de desarrollo de empresas, 77% ha sido adquirido por las AFP. "No hemos invertido más por falta de liquidez, por eso creemos que lo planteado por Hernán Somerville es adecuado, porque habría más actores y, por ende, mayor liquidez".

Pero con eso no basta para que las AFP inviertan en capital de riesgo. Arthur recordó que cuando se invierte en estos instrumentos "se espera que los retornos sean mucho mayores, pero la lógica no se ha dado en estas inversiones". De ahí que se requiera, de mayor experiencia de parte de los administradores y, sobre todo, de una mayor cantidad de proyectos atractivos.

A eso debería sumarse, agregó, la posibilidad, por ejemplo, de establecer una comisión basada en el éxito del negocio para los administradores del fondo y la posibilidad de salirse del fondo -bajo determinadas condiciones-, antes de su término.

¿Qué es el Capital de Riesgo?

Es una inversión de capital hecha para el lanzamiento, desarrollo inicial o expansión de un negocio.

Provee capital accionario a empresas que no están listadas en bolsa.

Puede ser usado para desarrollar nuevos productos o tecnologías, expandir capital de trabajo, hacer adquisiciones o fortalecer el balance de una compañía.

Los fondos pueden ser suministrados por instituciones inversoras institucionales o por particulares que están preparados para arriesgarse en una empresa.

Es corriente que los inversionistas jueguen un rol importante en el directorio de las compañías en las cuales invierten, desempeñándose en diversas actividades, desde ayuda en la definición de la estrategia del negocio hasta el reclutamiento de empleados clave.
En el modelo de capital de riesgo no sólo se provee el capital, sino que también se intenta generar sinergias que permitan mejorar las ya escasas probabilidades de éxito de la nueva compañía.

Incentivos tributarios

Dentro del proyecto de Reforma al Mercado de Capitales II, que se discute en el Congreso, se incluye una iniciativa legislativa que busca impulsar la industria del capital de riesgo a través de incentivos tributarios. Postula eximir del pago del impuesto a la ganancia de capital "a aquellos tenedores de acciones de sociedades que, cumpliendo ciertos requisitos de formación de precios, enajenen sus acciones en bolsa o vendan parte de su capital accionario a una persona no relacionada a los principales accionistas de la sociedad". Eso sí, se deja en claro que esta exención tendrá un tope de UF 10.000 por accionista incluyendo sus relacionados. La exención del tributo se aplicará por 15 años, en el período de maduración del proyecto.

El mecanismo consistirá en que cada inversionista a la hora de entrar a participar de un proyecto de riesgo, comprará además de la cuota de capital, dos emisiones de deuda que estarán garantizadas por Corfo y por el Fondo Multilateral de Inversiones del BID (Fomin), de manera que un fondo que resulte exitoso podrá repartir la totalidad de sus beneficios a los aportantes, mientras que si no lo es, la pérdida máxima estará acotada a un tercio de los aportes realizados.